En la era de las redes sociales parece que los emails se han quedado fuera de juego, pero nada más lejos de la realidad.
Una buena estrategia de newsletters puede establecer una relación con tu clientela inalcanzable para Instagram o Facebook.
Pero no vale enviar cualquier email… No vale lanzar ofertas sin ton ni son ya que siempre terminan en el mismo sitio: El spam o la papelera.
Yo te propongo ir más lejos y aplicar el llamado storytelling, es decir, la narración de historias breves en los emails enviados.
Te lo comentaba más arriba: Enviar ofertas sin criterio no va a ningún lado… O mejor dicho, va al spam o la papelera.
Nuestro objetivo será crear un vínculo con las personas suscritas para que tú y tu proyecto siempre estéis presentes.
Y para lograrlo ofreceremos algo que realmente les interese: una historia entretenida, información relevante, alguna curiosidad…
De esta manera estableceremos una relación de largo recorrido y haremos que te conozcan de verdad.
La Redacción de newsletters y storytelling incluye los siguientes beneficios para ti:
— Asesoramiento sobre la estrategia de boletines
— Asesoramiento sobre el calendario de envíos
— Redacción de textos
Iremos de menos a más, recorriendo las siguientes etapas para dar forma a los textos de tu newsletter:
Como punto de partida nos reuniremos —online o de manera presencial— para concretar el proyecto y resolver dudas.
Ante todo, nuestra meta será concretar dos puntos fundamentales:
— La esencia de tu proyecto
— El objetivo de los boletines
Te haré algunas preguntas para comprender mejor el contexto que nos rodea y poder desarrollar el siguiente paso.
Comenzaré con la redacción del primer boletín ya que será el que establezca la personalidad y el tono de los demás.
Para ello unificaré los conceptos que ya conoces:
— Esencia del proyecto
— Objetivo de los boletines
Una vez confirmado por ti este primer boletín, seguiré con la elaboración de los demás contenidos.
Todo será más sencillo con el primer boletín ya definido.
Siguiendo las mismas pautas y estilo, redactaré la totalidad de newsletters.
Y de acuerdo a lo establecido, crearé un número concreto de boletines o bien llevaré a cabo una redacción periódica.
Y de esta manera —ágil y transparente— habremos completado el proyecto.